My Shows
News on your favorite shows, specials & more!

ENTREVISTA: Ruth Iniesta y la vigencia de JUGAR CON FUEGO en el Madrid contemporáneo

“Es momento de dejar de invisibilizar al público joven en la lírica; yo no dejo de ver a gente nueva en los teatros y son súper entusiastas”, reivindica Ruth

By: Mar. 17, 2026
ENTREVISTA: Ruth Iniesta y la vigencia de JUGAR CON FUEGO en el Madrid contemporáneo  Image

El Teatro de la Zarzuela se prepara para uno de los estrenos más esperados de este 2026: JUGAR CON FUEGO. La obra de Francisco Asenjo Barbieri, que en 1851 cambió el rumbo del género convirtiéndose en la primera "zarzuela moderna" de tres actos, regresa a la calle Jovellanos tras más de un cuarto de siglo de ausencia. Y lo hace con una propuesta visual que promete no dejar a nadie indiferente: una puesta en escena de Marina Bollaín que traslada la intriga, el poder y los romances de la nobleza del siglo XIX a la efervescencia de un estadio de fútbol contemporáneo.

Al frente de este desafío se encuentra Ruth Iniesta, una de las sopranos más brillantes y versátiles de nuestra lírica. Con una trayectoria que es un auténtico ejemplo de evolución artística, Iniesta no es solo una voz privilegiada; es una artista todoterreno que conoce bien los códigos del escenario. Muchos la recordarán en sus inicios en el teatro musical, un bagaje que le ha otorgado una frescura y una capacidad actoral únicas en el mundo de la ópera.

Hoy, consolidada como una figura imprescindible en los grandes templos internacionales, su agenda de 2026 es el reflejo de su éxito: tras su paso por Bruselas, la soprano aragonesa se calza las botas de la Duquesa de Medina en Madrid antes de poner rumbo a la Opéra de Marseille con RIGOLETTO y al prestigioso Royal Ballet and Opera de Londres para dar vida a Musetta en LA BOHÈME.

Hablamos con ella sobre este regreso a "su casa", sobre la conexión entre el bel canto y la música española, y sobre cómo la naturalidad es la mejor herramienta para derribar los muros que, a veces, separan a la clásica de las nuevas generaciones.

© Fotos de Gemma Escribano

  

ENTREVISTA CON RUTH INIESTA |

BroadwayWorld Spain: JUGAR CON FUEGO se considera la primera gran zarzuela moderna. ¿Cómo te sientes al enfrentarte a una partitura que fue el primer gran éxito del género y que lleva 26 años sin escenificarse en este teatro?

Ruth Iniesta: Es un orgullo, la verdad. Conozco la romanza final de mi personaje, la Duquesa, desde mis tiempos del conservatorio; fue de las primeras cosas que canté. También abordé el dúo con el tenor en la Escuela Superior de Canto, así que es una música con la que conecto muy bien. Al empezar a estudiarla a fondo, me di cuenta de que es la mezcla perfecta entre la tradición belcantista y la música española. Como tengo mucha trayectoria en el bel canto italiano, juntar esas dos facetas en la música de Barbieri me ha permitido tener una doble conexión y me ha resultado mucho más fácil bucear en ella.

  

BWW: En esta producción de Marina Bollaín, la acción se traslada de los palacios del siglo XIX a un estadio de fútbol. ¿Cómo se afronta el personaje con este cambio de época tan radical?

R.I: El texto hablado se ha actualizado para encajar en este contexto contemporáneo, pero el texto cantado no ha cambiado prácticamente nada. Al principio te produce un poco de "cortocircuito", porque mientras cantas haces referencias a vestimentas antiguas o usas vocabulario de época. Pero Marina nos pide que lo hagamos con mucha naturalidad. Mi reto ha sido no perder la idea de que ella, en el fondo, es una duquesa. Aunque en el primer acto esté "disfrazada" de aficionada al fútbol con la camiseta del equipo para estar con su amado, no la he vulgarizado. He mantenido esa esencia de una mujer con otro tipo de educación.

  

BWW: ¿Qué elementos de una obra de mediados del XIX crees que siguen siendo relevantes para el espectador de 2026?

R.I: A nivel musical, es una partitura de mucho lucimiento. El público lo va a disfrutar muchísimo porque tanto la soprano como los dos "tenorazos" que tenemos —Alejandro del Cerro y Antonio Gandía— tienen momentos brillantes; hace falta muy buena técnica para llevar esto a cabo. A nivel social, lo que cuenta sigue vigente: el miedo al escándalo. Mi personaje se avergüenza de estar con alguien que no es de su nivel por el qué dirán. Queremos pensar que no, pero en nuestra sociedad esa presión por las apariencias sigue existiendo. Me encanta la evolución de la Duquesa: empieza como un juego, se enamora "hasta las trancas", siente miedo y, finalmente, decide gritarlo a los cuatro vientos y marcharse con él.

  

BWW: Viendo tu agenda, enlazas una producción con otra por todo el mundo. ¿Cómo te organizas para estudiar nuevos papeles mientras estás interpretando otros en idiomas diferentes?

R.I: Enlazo una producción con otra. Normalmente, durante las dos primeras semanas de ensayos de una obra, me centro al 100% en esa partitura. Cuando ya está montada y empezamos con la orquesta o las funciones, empiezo a "compartimentar" el cerebro. Aprovecho los viajes o los días libres para estudiar lo siguiente. Eso sí, cuando el proyecto es en castellano, como ahora, siento un punto de relax; volver a tu idioma es volver a casa y todo fluye más rápido.

  

BWW: Tienes compromisos en Marsella, Londres y Bruselas. Con este ritmo, ¿qué te motiva a seguir diciendo "sí" a la zarzuela?

R.I: Este teatro es mi primera casa. Mi carrera en la lírica empezó aquí gracias al concurso Jacinto Guerrero; Paolo Pinamonti me dio mi primera oportunidad con un papel pequeñito en LA VIDA BREVE. Yo venía del teatro musical y en este teatro crecí. La zarzuela es un género que, si conectas con él, te absorbe porque es muy luminoso. Siempre que el calendario me lo permite, quiero estar disponible para este escenario.

  

BWW: Mucha gente recuerda tus inicios en el teatro musical —Ruth formó parte de LOS MISERABLES en 2010, entre otras producciones—. ¿Cómo viviste ese cambio hacia la lírica?

R.I: Fue un camino muy natural, no fue algo metódico. Simplemente empecé a descubrir el universo de la lírica y se me abrió un abanico enorme de posibilidades como artista. No he tenido necesidad de mirar atrás, aunque sigo manteniendo muchos estilos vivos en mí porque son parte de mi identidad. Ayer mismo, en el podcast CONCIERTO DESORDEN, canté algo de Bernstein. Me encantaría, quizás en unos años, hacer un par de funciones de algo como WICKED, pero con mi agenda actual es insostenible. Donde estoy ahora soy muy feliz.

  

BWW: ¿Cuál es la mayor diferencia que notas entre el musical y la ópera?

R.I: En el musical tienes toda una temporada para desarrollar el personaje noche tras noche. En la ópera, esa evolución es por capítulos. Haces una TRAVIATA en enero y quizás no la vuelves a hacer hasta mayo en otro teatro y con otra producción. Pero cada vez que retomas al personaje, sientes que ha crecido porque lo has dejado "en remojo" un tiempo. También noto la diferencia en la libertad: en el musical se trabaja la partitura de forma más libre; en la ópera el inicio es mucho más rígido y respetuoso con el compositor, aunque luego encuentres tu propia versión.

  

BWW: Precisamente mencionabas tu participación en CONCIERTO DESORDEN. ¿Crees que estos formatos más relajados ayudan a acercar la clásica y la zarzuela a los jóvenes?

R.I: Es una pregunta que me hacen mucho y yo siempre insisto en lo mismo: ¡hay público joven! Se tiende a invisibilizarlos, pero yo salgo de las funciones en muchos teatros y hay grupos de chavales esperándonos. Formatos como este podcast, que lleva ya cinco años, dan una visión más humana de la clásica y conectan con gente nueva. Yo estuve en televisión en PRODIGIOS y vino mucha gente a verme después porque conectaron conmigo. No creo que la clásica esté en crisis; en Bruselas acabamos de hacer sold out con un título de BERLIOZ totalmente desconocido. El público entusiasta está ahí.

  

BWW: Con esta carrera tan consolidada, ¿hay algún papel que todavía no hayas interpretado y que tengas muchas ganas de abordar?

R.I: ¡Sí! Me fascinaría ser la Manon de Massenet. Tiene una música fantástica que te revuelve las tripas. También tengo muchas ganas de hacer la Juliette de Gounod. Espero que en algún momento se materialicen.

  

BWW: Para terminar, ¿con qué sensación te gustaría que se fuera el público a casa después de ver este JUGAR CON FUEGO?

R.I: Con una sensación de felicidad. Cuando uno va al teatro busca que le muevan cosas, y esta música de Barbieri es sumamente luminosa. Me encantaría que la gente saliera un poquito más feliz de lo que entró, habiendo reflexionado sobre las apariencias, pero con la sensación de haber visto algo que les ha nutrido.


Don't Miss a Spain News Story
Sign up for all the news on the Winter season, discounts & more...


Videos