LOS PILARES DE LA TIERRA encara su despedida definitiva de la Gran Vía este domingo 12 de abril
La gran catedral musical de Ken Follett cierra sus puertas definitivamente este domingo.
El panorama teatral madrileño se prepara para decir adiós a una de sus producciones más monumentales de los últimos años. El musical LOS PILARES DE LA TIERRA, basado en la icónica novela homónima de Ken Follett, concluirá su andadura en el Teatro EDP Gran Vía el próximo domingo 12 de abril. Esta despedida, que la productora ha calificado como improrrogable, pone el broche de oro a una trayectoria de tres etapas que comenzó con su estreno original en la capital, continuó con una gira nacional y culminó con su regreso a Madrid en noviembre de 2025.
La producción se ha consolidado como una de las propuestas más ambiciosas de la cartelera española gracias a una inversión de 4,5 millones de euros, un despliegue que se hace evidente en cada detalle de su puesta en escena. Entre sus elementos más destacados figura un impresionante rosetón artesanal de seis metros de diámetro, confeccionado con más de 2.200 piezas de cristal, que preside un escenario donde conviven el arte tradicional y la tecnología de vanguardia. Un elenco de 27 intérpretes, respaldado por un equipo técnico de 75 profesionales, da vida a esta historia épica bajo la dirección escénica y técnica necesaria para coordinar proyecciones inmersivas de 360 grados. Estas proyecciones logran envolver al espectador por completo, transformando el patio de butacas en la Inglaterra medieval y permitiendo al público vivir en primera persona la construcción de la catedral de Kingsbridge.
Detrás de este proyecto se encuentra un equipo creativo de renombre en el teatro musical de nuestro país. La producción ejecutiva corre a cargo de Dario Regattieri, mientras que la partitura original es obra de Iván Macías y las letras han sido escritas por Félix Amador. Juntos han logrado trasladar la densidad narrativa de Follett a un lenguaje musical que explora las luchas de poder, las pasiones humanas y el misticismo de la arquitectura gótica. El diseño de escenografía de Ricardo S. Cuerda y la iluminación de Felipe Ramos completan una atmósfera que recrea con fidelidad la crudeza y la belleza del siglo XII.
La trama del musical se sitúa en plena anarquía inglesa, un periodo de caos feudal donde el sueño de un hombre, el constructor Tom Builder, se convierte en el hilo conductor de una sociedad que busca estabilidad. A través de la construcción de la catedral, el espectáculo entrelaza las vidas de nobles, reyes y religiosos en un relato donde el amor y la muerte caminan de la mano.
Con este cierre el 12 de abril, LOS PILARES DE LA TIERRA finaliza su estancia definitiva tras haber demostrado la capacidad de la industria española para producir teatro musical de gran formato con sello propio y una factura técnica de nivel internacional. Aquellos que deseen presenciar por última vez la transformación de Kingsbridge tienen ante sí las últimas funciones de una obra que ya forma parte de la historia reciente de la Gran Vía.
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