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Sorozábal: Entre Zarzuelas y Musicales

Sorozábal: Entre Zarzuelas y Musicales

Que se estrene ENTRE SEVILLA Y TRIANA en el Teatro de La Zarzuela, se puede considerar un acontecimiento importante, dado que se trata de una obra muy poco conocida de Pablo Sorozábal, uno de nuestros autores de zarzuela más conocidos y queridos por el gran público, y que aunque nos pueda parecer que la zarzuela es un género muy lejano al musical, en realidad no lo es tanto, y si hablamos de Sorozábal, los paralelismos se acentúan todavía más.

Lo primero que hay que resaltar es que Pablo Sorozábal (San Sebastián 18 de septiembre de 1897- Madrid 26 de diciembre de 1988) si se caracterizó por algo en sus composiciones fue la búsqueda de nuevos caminos en nuestro género lírico, entroncando no pocas veces con la comedia musical, que no se nos olvide que se gestó con la opereta como modelo, y que sin duda es muy cercana a nuestra zarzuela, especialmente en su acabado formal, aunque no tanto en el estilo musical y el asunto de los argumentos.

Sorozábal fue un pionero en aquello de introducir ritmos "del otro lado del charco", ya que el primer saxofón que se escuchó en el foso de una zarzuela, fue en LA DEL MANOJO DE ROSAS, bastión indiscutible del compositor donostiarra, y un auténtico salto del género a todos los niveles, en la que los sonidos más españoles se fundieron de maravilla junto con algún que otro "fox-trot, casando a la perfección con otros ritmos más cañís como son el pasacalle y la farruca.

Sorozábal: Entre Zarzuelas y Musicales

En líneas generales toda la composición de Sorozábal se caracterizó por esa manera ecléctica de entender la música, siempre al servicio de la trama de la función, y en la que un afán netamente cosmopolita se ve reflejado en todas sus partituras. Su formación en Alemania sin duda tuvo mucho que ver en esto, siendo posiblemente el compositor más arriesgado de su época en cuanto a composición de música escénica española, al menos si de zarzuela hablamos, dónde se imponía y aún se impone, un tradicionalismo que mantenía anquilosado al género, y que don Pablo se empeñaba en dejar atrás cada vez que estrenaba una zarzuela.

No debemos dejar atrás su composición operística dónde su creatividad todavía se vio más acentuada, especialmente en ADIÓS A LA BOHEMIA, según su autor "Ópera chica", de enorme enjundia musical y pasajes de gran belleza, así como su obra maldita, y quizás la más compleja de todas, la ópera JUAN JOSÉ basada en el drama social de Joaquín Dicenta.

Don Pablo fue un personaje peculiar, del que se han contado grandes anécdotas, y cuyo mal humor era proverbial. Siempre decía que "él vivía de tres mujeres", los tres títulos que más dinero le dieron, que fueron LA DEL MANOJO DE ROSAS, LA TABERNERA DEL PUERTO y KATIUSKA, que siguen en repertorio, y sin duda muy incrustadas en la cultura popular.


Sorozábal: Entre Zarzuelas y Musicales

De todas las anécdotas sobre su persona, la que más me gusta es la acontecida un día después del estreno de KATIUSKA el 28 de enero de 1931 en el Victoria de Barcelona. Andaba el maestro taciturno porque no había salido la noche como era esperado, y no entendía el motivo por el cual la obra fue recibida de manera tan fría por el público barcelonés. En esas estaba don Pablo, cuando en la terraza de un bar se le acercó un limpiabotas a ofrecerle su trabajo diciendo Sorozábal que no le vendría mal una buena limpieza a su calzado. Automáticamente el limpiabotas le preguntó si era Pablo Sorozábal, a lo que el maestro contestó que sí. Mientras daba lustre a sus zapatos el buen señor le dijo que había estado en el estreno de KATIUSKA la noche anterior y que la música le había parecido insuperable, pero que el libro no le había gustado nada. Don Pablo, más listo que el hambre, le preguntó que como le gustaría que transcurriera la función, a lo que el limpiabotas le respondió cambiando todo aquello que no le había parecido bien en el argumento. Sorozábal tomó nota mentalmente de todo, y cuando sus zapatos estuvieron bien brillantes se despidió del buen señor, y acudió a poner un telegrama a Emilio González del Castillo y Manuel Martí Alonso con las ideas que le había dado aquel espectador, cambiándose de esta manera el argumento de la función, pasando a ser después de aquello uno de los títulos más importantes del compositor donostiarra, y del repertorio en general. Don Pablo sabía muy bien que quien mandaba era el público...

Sorozábal: Entre Zarzuelas y Musicales

Hablemos de ENTRE SEVILLA Y TRIANA, obra singular no solo en la composición de Sorozábal, si no en nuestra lírica, ya que su argumento sin ninguna duda era muy avanzado para la época de su estreno, y en el que una historia familiar de uno de sus autores, Luis Fernández de Sevilla, tuvo mucho que ver. Fernández de Sevilla sabía muy bien lo que era ser madre soltera, en la España de la época, por un caso muy cercano y que lo marcó de por vida. En ENTRE SEVILLA Y TRIANA la protagonista, Reyes, es una madre soltera, a la que no le importan ni las convenciones sociales, ni lo que el tarambana de su novio diga al respecto, algo que sin duda en 1950, fecha de estreno en el Price de Madrid, resultaba por decirlo suavemente espinoso. La obra fue presentada con gran lujo, se llegó a inundar el Price para la escena en la que un barco atraca en el Guadalquivir, y el éxito de la función fue extraordinario, pero no se sabe muy bien por qué, la obra pasó al ostracismo al poco tiempo. Creo yo que dos factores fueron determinantes para ello. Sorozábal era un autor muy poco querido por el Régimen, muy señalado políticamente ya que siendo de izquierdas y republicano, pagó muy cara su ideología viéndose muy limitado su talento durante el erial cultural que fue la Postguerra y con pocas oportunidades de estrenar. Si a eso le añadimos un argumento con tan poca consonancia con la moral de la época, creo yo que se dio la conjunción perfecta para que la zarzuela cayera en el olvido por una serie de intereses, que poco o nada tuvieron que ver con el éxito o los valores artísticos de la pieza.

Felizmente se puede ver estos días en la Calle Jovellanos, en un exitoso montaje dirigido por Curro Carreres, ya estrenado en varios teatros de nuestro país hace unos años y que por fin llega a nuestro teatro más importante de zarzuela. La función cuenta con dos espléndidos elencos, que sin duda le harán justicia a esta joyita desconocida, y que estoy seguro que os va a sorprender si os acercáis a verla.

La obra de ambiente netamente andaluz, aúna drama y comedia, con una partitura de enorme lirismo, y como es habitual en Sorozábal de ecléctico acabado, en la que habaneras, sevillanas, zorongos, y un poquito de flamenco se funden con unos números muy pegadizos, en algunos casos un tanto arrevistados, así como aquellos de más influencia operística en los personajes principales. El conjunto es una deliciosa partitura, muy moderna para su época y que aguanta el tipo sorprendentemente bien, que sin duda sorprende al espectador neófito que acude a una zarzuela sin saber muy bien lo que se va a encontrar, pensando que todo se reduce a mantones de Manila y claveles reventones. En esta producción nos vamos a una Sevilla del Desarrollismo, en la que lo nuevo, según los cánones de la época, se funde con la tradición de manera perfectamente armoniosa.

Sorozábal: Entre Zarzuelas y Musicales Podemos entender la zarzuela como "nuestro teatro musical", y siempre me hago la misma pregunta... ¿Qué caminos hubiese tomado el género en caso de haber tenido continuidad después de su segundo resurgir en el primer tercio del S.XX ? Siempre he pensado que la respuesta está en la composición de Pablo Sorozábal, y sin duda ENTRE SEVILLA Y TRIANA es un claro ejemplo de lo que planteo... Yo ahí lo dejo.



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From This Author - Jonathan Fernandez