Crítica: TE AMO, ERES PERFECTX, PERO ¡CAMBIA! at LA TEATRERÍA
Para quienes desean reír con un musical que nos recuerda que no hay nada más ridículo y maravilloso que el amor de pareja.
“No tengo tiempo para las mariposas en el estómago.”
Todo comenzó con una primera cita. Depilarse o afeitarse, escoger el vestido adecuado o la corbata perfecta, hablar de coches o de animé, fingir interés o pensar si sería mejor ser lesbiana, todo esto es parte de aquel primer encuentro. Claro, ambos saben que todo habría sido más fácil si hubieran decidido saltarse toda esa incomodidad e irse directo a la primera pelea o al primer acostón. Desde entonces, abogados ya intervinieron el placer, se realizó una boda en un reality show, llegaron niños malcriados imposibles de controlar en un coche y hasta un tranquilo café en la vejez donde el amor más puro se descubre. Los monjes lo sabían y nos advirtieron, en temas de amor y de pareja, les humanes todavía tienen mucho que aprender y, una vez conseguido, todo tiene que cambiar.

“¿Qué tal si nos decimos buenas noches y nos vamos directo a la segunda cita?”
Reconocido como el segundo musical de mayor duración en Off-Broadway con más de 5,000 funciones en Nueva York desde su estreno en 1996, “Te amo, Eres Perfectx, pero ¡Cambia!” es una comedia escrita por Joe Dipietro, encargado también de las letras, con música de Jimmy Roberts. Sin una única línea argumental, más bien contada a partir de una veintena de viñetas y canciones que ofrecen un panorama de las relaciones de pareja desde sus inicios hasta la vejez, el musical es una ingeniosa, a momentos incluso hilarante, crítica que crea un espejo donde todes, desde la risa, se verán reflejades, pues nadie se salva de la ridiculez que implica el estar en pareja.
“Qué sequía de solteros hay.”
Un típico hombre heterosexual lucha con todas sus fuerzas para no llorar enfrente de su cita, mientras ambos ven una película dramática en el cine; luego de anunciar su ruptura, una pareja se debe de enfrentar a las miradas juiciosas de los papás norteños que no entienden eso de que las mujeres quieren anteponer sus carreras; un anciano reflexiona sobre su vida en pareja por más de 30 años en una de las canciones de amor más conmovedoras en la historia de los musicales.

“Ahora es posible demandar por insatisfacción sexual.”
Tanto en las viñetas como en las canciones, “Te amo, Eres Perfectx, pero ¡Cambia!” es un divertimento ligero que termina por encantar gracias al muy punzante sentido del humor que demuestran los creadores. La traducción y adaptación que realiza Enrique Arce, a una versión revisada en 2018 que sustituyó algunas canciones por otras para reflejar mejor los tiempos actuales, logra conservar a cabalidad la comedia del material original, incluso insertando ciertas acertadas tropicalizaciones que conectan de manera certera con el público mexicano. Una vez establecido esto, es en los aspectos más serios del musical donde la traducción/adaptación no consigue capturar la verdadera esencia de lo que se quiere transmitir, como en el caso de la canción Shouldn’t I be less in love with you? traducida al español como ¿Crees que nuestro amor se terminó?, resultando en un obscurecimiento de la intención original que buscaban los creadores estadounidenses.
“La gente que no tiene hijos cree que son felices.”
Con cada nueva viñeta, el elenco cambia de vestuario. A veces una divertida peluca rubia para una conductora de un reality show, en otro momento un vestido de lentejuelas o un look apropiado para un fanático del animé, incluso un ridículo mandil de Chabelo. Los pocos elementos de escenografía, cuatro sillas, dos mesas y cuatro percheros móviles, todo en blanco, se usan para crear distintos ambientes aun cuando la iluminación a momentos oscurece los espacios que habita el elenco. La música en vivo, tocada con un teclado por el propio director de la obra, Mario Cassán, es suficiente no sólo para dar vida a las canciones, también funciona como un quinto intérprete durante la función, acentuando ambientes, humor o seriedad, dependiendo de la viñeta.

“¿Quién amaneció con ganas como de casarse?”
Bajo la dirección de Mario Cassán, “Te amo, Eres Perfectx, pero ¡Cambia!” alcanza su cometido en términos de divertir a los asistentes. Con un mínimo de elementos, donde se destaca ampliamente el trabajo de vestuario, Cassán logra un buen flujo entre las viñetas dándole personalidad a cada una de ellas. Dado que el arco dramático del musical va de una comedia casi fársica en un inicio a momentos más serios y profundos hacia el final de la narrativa, es destacable como, desde la dirección, el tono de la puesta en escena se siente natural y orgánico en el tránsito entre cada historia que arranca carcajadas o conmueve.
“Tienes cara de viuda.”
Un ñoño tratando de ligar habla de sus traumas mientras, inconscientemente, se soba su panza; una muy buena jugadora de tenis no sabe cómo reaccionar cuando se encuentra con un hombre que en verdad vale la pena, dando pie a una poderosa interpretación vocal; un anciano tratando de conquistar a una viuda es gracioso y enternecedor, de la misma manera en que es divertidísimo ver cómo una mujer reacciona ante imágenes en su celular no solicitadas. Un hombre que canta sobre el amor que no se ha terminado, papás que lamentan el destino de su hijo, un abogado dispuesto a pelear por la satisfacción sexual de sus clientes y un viaje en coche donde pareciera importar más la integridad de un flan que la seguridad de dos bendiciones peleando en la parte trasera del auto.

“¿Me estás ligando?”
El factor que le imprime corazón, alma e hilaridad en “Te amo, Eres Perfectx, pero ¡Cambia!” es su elenco estelar compuesto por Gloria Toba, Manuel Corta, Odette Villareal y Adrián Pola. No sólo los cuatro tienen la oportunidad de sacar a flote sus cualidades vocales e interpretativas, también demuestran la gran vena que tienen para la comedia. Toba como una desquiciada conductora televisiva, Pola como un norteño decepcionado con su hijo, Corta dando vida a un papá gay primerizo o Villarreal como una soltera que no puede parar de mentir son ejemplos de la manera en que consiguen ganarse al público a base de carcajadas. No obstante, es igualmente potente como consiguen grandes aplausos a partir de cantar con el alma sobre amores que siguen, sobre promesas de amor por llegar.
“Amar es vivir una gran maldición.”
Pocas son las cosas que me hacen más feliz que el compartir mi vida con mi esposo, un hombre a quien amo profundamente y quien constantemente me saca de mis casillas. Cuando nos conocimos, tuvimos que negociar la relación con nuestras familias, y qué tan seguido comíamos con ellas, o a qué tipo de obras de teatro nos gustaban a cada uno; ya de casados, hubo una gran curva de aprendizaje sobre cómo se debían de lavar los platos, o en la forma de doblar una toalla. Desde entonces ya son más de 13 años juntos, y nuestro amor no se ha acabado, no lo quiero menos que cuando decidimos casarnos, muy al contrario, lo amo mucho, muchísimo más. Claro… si tan sólo pudiera cambiar una o dos cosillas de él…

LETRA Y LIBRETO: Joe Dipitero
MÚSICA: Jimmy Roberts
TRADUCCIÓN, ADAPTACIÓN Y DIRECCIÓN: Mario Cassan
ELENCO: Gloria Toba, Manuel Corta, Odette Villareal y Adrián Pola,
DÓNDE: La Teatrería, Sala A
DIRECCIÓN: Tabasco 152, Colonia Roma Norte.
CUÁNDO: Sábado 20:00 horas. Hasta el 28 de Marzo 2026.
COSTO: $550.
DURACIÓN: 90 minutos sin intermedio.
'Photo Credit: Ricardo Castillo Cuevas'
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